martes, diciembre 1, 2020

El profesional guatemalteco Daniel Reyes tiene las ideas firmes y claras: reconfirma que la pobreza y la corrupción son mala combinación, y advierte sin titubear que probablemente la ciudad capital sufra una segunda ola de contagios de Covid-19 debido a los asentamientos informales y la deficientes medidas que ha ejecutado la municipalidad.

Según Reyes, la única forma de detener la enfermedad es con medidas de higiene, distanciamiento social y aislamiento, pero medidas difíciles para el guatemalteco y sobre todo en la capital que es vulnerable debido a los asentamientos informales en condición de marginación.

“Esta crisis (Covid-19), ha dejado al descubierto que esa corrupción nos ha  heredado miles de asentamientos informales y cada asentamiento es un foco de infección, una bomba de tiempo”, dice Reyes quien añade que a estas personas les es imposible aislarse debido a los niveles de hacinamiento en sus hogares y que para colmo carecen de agua potable para lavarse las manos con frecuencia.

“Se acuerdan del caso de corrupción de los mil millones de quetzales de fideicomiso de Empagua? Cuánta falta nos hace este dinero, cuánta gente tuviera agua potable hoy”, recordó. “Nuestra gran enfermedad ha sido la corrupción, esa ha sido la gran pandemia que hemos sufrido los capitalinos por décadas”, agregó.

Reyes ingeniero civil de profesión, expresó que la Municipalidad de Guatemala no ha sido efectiva en el combate a la pandemia del Covid-19, y tampoco ha visto esta crisis como la oportunidad de mejora.

“Hemos desaprovechado 3 meses en que la Municipalidad pudo haber trabajado planes de reincorporación laboral, hizo ensayos teatrales del Metrobus, pero ha descuidado nuestros mercados, paradas de buses, parques y plazas”, lamentó.