lunes, octubre 14, 2019

Una investigación periodística realizada por el medio digital Factum, reveló que en el año 2015, un grupo de migrantes guatemaltecos en Estados Unidos liderados por Guillermo Castillo, ayudó a recaudar  $ 150 mil aproximadamente para financiar parte de la campaña que llevó a Jimmy Morales a la presidencia.

Castillo escribió una carta en la que  confesaba ante el Tribunal Supremo Electoral (TSE) el aporte brindado y que implicaría a Morales en un caso judicial por supuesto financiamiento electoral ilícito, ya que esos fondos no fueron reportados por el partido Frente de Convergencia Nacional (FCN-Nación), ante las autoridades electorales como dicta la ley.

El dinero aportado se recaudó a través del movimiento “No votamos, pero sí contamos”,  que tenía como objetivo de contar con el apoyo de  Morales cuando llegara a la presidencia y desde ahí trabajaría para que los migrantes guatemaltecos radicados en Estados Unidos, pudiesen votar desde el exterior, sin embargo solo sirvió para disfrazar la propaganda electoral de Morales que nunca  reportó y ni siquiera tuvo la intención de cumplir con lo prometido.

El 24 de abril de 2016, cuatro meses después de haber asumido como presidente, la comunidad en el exterior ya tenía la sensación de haber sido engañados, pues el mandatario había colocado gente de su cercanía en puestos importantes para el trabajo con migrantes y no así a aquellos que si habían trabajado en recaudar fondos para su campaña.

Castillo se ha vuelto el principal impulsor en que se conozca el  verdadero objetivo de ese  financiamiento legal que ellos hicieron,  para no salir afectados con el reciente descubrimiento de la amistad entre Morales con Mario Estrada, excandidato de la Unidad del Cambio Nacional (UCN), acusado por vínculos con el narcotráfico.