lunes, octubre 21, 2019

Jimmy Morales, quien ganó la presidencia  hace cuatro años de la mano del partido FCN-Nación, vendió un discurso de “ni corrupto ni ladrón” y postularse con un partido que hacia una “nueva política”, sin embargo, ambas expresiones eran falsas, ya que el partido oficialista era una especie de reciclaje que sirvió de “refugio para políticos hundidos por los escándalos de corrupción, principalmente del Partido Patriota (PP) y de Libertad Democrática Renovada (LIDER), así lo expresa la investigación del periódico digital Nómada.

Del PP, también salió Estuardo Galdámez, la carta presidencial con la que el FCN pretende seguir en el poder, pero de hacer “nueva política”, no tiene nada, al contrario ha sido fuertemente señalado por su mal carácter, su oposición férrea en contra de la Comisión Internacional Contra la Impunidad (CICIG) y recientemente una solicitud de antejuicio presentada por esta entidad para retirarle la inmunidad acusado de recibir “champurradas” de la exvicepresidenta Roxana Baldetti,  a cambio de aprobar leyes en el Congreso de la República.

Al  FCN también le precede señalamientos de financiamiento electoral ilícito, según una investigación de CICIG y del MP expuso cómo los líderes de  este partido ocultaron el financiamiento de Q15 millones en la campaña del año  2015, en donde Morales, fungía como secretario general en ese entonces, “pero que no fue investigado en ese caso porque sus diputados y aliados en el Congreso evitaron su desafuero”, se lee en el texto.

Galdámez tiene muy pocas posibilidades de ganar las elecciones presidenciales con su pasado vinculado a la corrupción y surgir de un partido desgastado por la mala gestión del gobierno de Jimmy Morales, además de estar integrado por diputados reciclados con transfuguismo y con la sombra del financiamiento electoral ilícito.