jueves, noviembre 14, 2019

El próximo 16 de junio serán las elecciones presidenciales en Guatemala, luego de 5 años de crisis política que inició con  la llegada del mandatario Jimmy Morales, un comediante que ha tenido un pésimo desempeño y que además ha generado la institucionalización del llamado “pacto de corruptos” entre las élites locales, explican los periodistas César Saravia y Laura Salomé Canteros, del medio digital Marcha.

Además mencionan que la Comisión Internacional Contra la Impunidad en Guatemala (CICIG), fue clave para revelar la corrupción del entonces presidente Otto Pérez Molina, un ex militar acusado de participar en crímenes de lesa humanidad durante la guerra, y a la vicepresidente Roxana Baldetti, por el caso “La línea”, que parece irónico que la exfiscal Thelma Aldana que cooperó con la investigación, sea hoy la que menos apoyo tiene para su candidatura presidencial y que Morales sea el primero en expulsar a la CICIG, haciendo más evidente la crisis política y de justicia en el país.

“En las últimas semanas, la crisis política de Guatemala tomó un nuevo giro, luego de que la ex fiscal y candidata por el Movimiento Semilla, Thelma Aldana, denunciara haber sido parte de una lista de personas a las que Mario Estrada, excandidato de la Unión del Cambio Nacional (UCN), detenido en Miami por vínculos con el narcotráfico y el crimen organizado, planeara un ataque en su contra para quitarle la vida, según consta en información brindada por el Departamento de Justicia de los Estados Unidos”, dijeron los periodistas.

También señalan que en los próximos días esta crisis que se vive en la última década, puede cambiar si las entidades gubernamentales garantizan elecciones trasparentes, libres y  sobre todo democráticas, permitiendo la participación de Aldana en las elecciones presidenciales del 16 de junio y que sean los votantes quienes elijan en las urnas al próximo mandatario de Guatemala.