lunes, octubre 14, 2019

La situación política de Guatemala de cara a las elecciones ha dejado en evidencia “las dos caras de la justicia”, según indica Gabriel Labrador, uno de los periodistas corresponsales del periódico El País, en un escenario le permite participar a un candidato que negocia con narcotraficantes y en otro por el contrario bloquea la participación de la exfiscal Thelma Aldana, que ha luchado contra la corrupción desde que fue jefa del  Ministerio Público (MP).

Labrador expresa que de  las reuniones que, según el excandidato de la Unión del Cambio Nacional (UCN), Mario Estrada, las hacía con integrantes del cartel de Sinaloa pero en realidad eran agentes encubiertos de la Administración para el Control de Drogas (DEA), no se supieron hasta que el Tribunal Supremo Electoral (TSE), lo inscribió como candidato presidencial por cuarta vez en la historia de las elecciones en Guatemala.

“De esas reuniones nos enteramos hace poco, unas semanas después de que él lograra inscribirse en TSE como aspirante por un partido pequeño, la UCN, que él mismo fundó hace una década. Lo supimos, de hecho, cuando la DEA lo detuvo en Miami. Antes, ninguna autoridad guatemalteca, ninguna institución de control, alertó siquiera de la posibilidad de que Estrada fuera un delincuente. Este candidato pasó sin problemas los filtros de su país. De hecho, era la cuarta vez que competía por la presidencia”, explica Labrador.

Sin embargo, en el otro extremo está el caso de la exfiscal general y candidata presidencial del Movimiento Semilla, Thelma Aldana, quien desde que anunció su postulación se enfrentó a una fuerte oposición de aquellos que se verían perjudicados si ella gana la presidencia por la vía democrática.

“Otra es la historia de la exfiscal Thelma Aldana, sucesora de Claudia Paz y Paz en la lucha contra el crimen en Guatemala, que no ha podido hacer campaña porque su candidatura está congelada a la espera de que la Corte de Constitucionalidad resuelva un amparo que ella interpuso”, dice Labrador.

Ante este escenario, si las entidades logran bloquear la participación de Aldana, se deja el camino “libre” a Sandra Torres, candidata de la Unidad Nacional de la Esperanza (UNE),  exesposa y socia política del expresidente Álvaro Colom (2008-2012), que también cuenta con fuertes señalamientos de corrupción y que además , la misma Aldana investigó por financiamiento ilícito.

“Sin embargo la actual Fiscal acusó a Torres cuando ya tenía inmunidad por ser, irónicamente, candidata. El TSE, en este caso, no recibió ninguna solicitud de nulidad”, explicó Labrador.