jueves, octubre 24, 2019

A casi dos semanas de la detención del excandidato de la Unión del Cambio Nacional (UCN), Mario Estrada por narcotráfico, marca el inicio de una serie de consecuencias que ha traído a todos los políticos, incluyendo al mandatario Jimmy Morales, por tener algún tipo de amistad o relación con Estrada.

Además indica lo vulnerable que son los partidos políticos para buscar o aceptar ayuda del narcotráfico para su financiamiento o en algunos casos es tal la desesperación de tomar el poder que hasta planean asesinar a los otros candidatos para llegar a la presidencia de forma ilícita.

«El caso de Estrada demuestra cómo funciona el sistema de financiamiento electoral en Guatemala desde hace décadas», explica Demian Regehr, representante de la fundación Hanns Seidel en Centroamérica y El Caríbe.

A pesar que la corrupción y el financiamiento ilícito en los partidos no es un secreto, el caso de Estrada ha causado que el papel del  presidente, Jimmy Morales, y de la fiscal general, Consuelo Porras, deje muchas dudas al respecto de querer limpiar al país de la corrupción.

«Estamos a pocas semanas de las elecciones y aún no sabemos quiénes van a ser los candidatos, ni de donde proviene el financiamiento», dijo Regehr.

De igual forma, hay acusaciones en contra de la candidata presidencial de la Unidad Nacional de la Esperanza (UNE), Sandra Torres, quien aún no resuelve el delito el de financiamiento ilícito que pesa sobre ella en los tribunales de justicia.