lunes, octubre 14, 2019

Tres son los casos de corrupción y de narcotráfico de los cuales han sido señalados políticos y candidatos a presidente y diputados de los partidos políticos en Guatemala.

Uno de los más reconocidos es el de Mario Estrada, candidato del partido Unidad por el Cambio Nacional (UCN), que se encuentra detenido en Estados Unidos, acusado de conspirar para tráfico de drogas y planear el asesinato de otros candidatos con posibilidad de ganar las elecciones.

Otro caso es el de Julio Rosales, candidato a diputado por el partido Visión con Valores (VIVA), quien es acusado del delito de conspiración para fabricar y transportar heroína y fue detenido por tener una orden de aprehensión con fines de extradición a EE. UU.

También se cuenta el caso de Roberto Arzú, candidato de la alianza de los partidos PAN y Podemos, por desobedecer una orden judicial del Juez de Florida, en Estados Unidos.

Estos casos demuestran el nivel de corrupción y la vulnerabilidad que tienen los candidatos con el narcotráfico y el crimen organizado, siendo también un común denominador en estas capturas la “intervención extranjera”, porque el sistema de justicia que actualmente tiene Guatemala ha sido incapaz de investigar y resolver.