lunes, octubre 14, 2019

Con la reciente captura del candidato a la presidencia por el partido UCN, Mario Estrada, por sus claros vínculos con narcotraficantes mexicanos pertenecientes al cartel de Sinaloa, y con toda la investigación que arroja los nexos que la también presidenciable de la UNE, Sandra Torres, ha mantenido por muchos años con narcotraficantes, todo apunta que Guatemala estaría a las puertas de convertirse en un «narco Estado».

Narcotraficantes internacionales han aprovechado las millonarias ganancias que deja el contrabando de drogas, para «comprar y sobornar» los poderes políticos del país y así mover con mayor facilidad sus cargamentos y generar mayores ingresos.

Con la participación electoral de Torres, de la UNE y Mario Estrada, de la UCN, los guatemaltecos corren el riesgo que el país caiga en manos de narcotraficantes, quienes se sentirían con derecho de incidir en las decisiones del Gobierno para favorecer sus oscuros negocios, a costa de la muerte de miles de ciudadanos que son presos de la drogadicción.

Líderes de carteles de México y Colombia, han favorecido en diferentes ocasiones a Sandra Torres, con dinero en efectivo y el préstamo de helicópteros y hospedajes, lo que no se sabe es a cambio de que le han brindado esa serie de favores.