jueves, octubre 24, 2019

Guatemala es un país que pasa sus días entre la justicia y la corrupción, en los últimos cuatro años más de 600 personas han sido acusadas por algún acto de corrupción, incluso el presidente de la República, Jimmy Morales está siendo investigado precisamente por «corrupción», así lo asegura el periódico estadounidense The New York Times.

El país está en peligro, y por la forma en la que se está manejando la política nacional, cada vez se encuentra más cerca de convertirse en una dictadura, igual a la que se vive en Venezuela, Bolivia y Honduras.

Las dictaduras ya no se implantan en los países por medio de tanquetas, guerras y golpes de Estado, hoy en día lo hacen «secuestrando» el sistema judicial y manejándolo a su antojo para perpetrarse del poder o solamente cederlo a quienes consideren «aliados» por estar dispuestos a continuar ejecutando el manual contra la democracia.

En este último paso se encuentra el gobierno guatemalteco encabezado por Jimmy Morales, ya que están decididos a sacar de la boleta electoral a la principal candidata de la oposición a la presidencia, la exfiscal general, Thelma Aldana, quien en su paso al frente del Ministerio Público (MP), se caracterizó por combatir la corrupción y condenar a los corruptos.

Desde que fue acusado de financiamiento electoral ilegal en 2017, el presidente Morales ha atacado al Estado de derecho. La persecución de Aldana es el golpe antidemocrático más reciente de su gobierno y es también uno de los más preocupantes: la actual fiscal, Consuelo Porras, un juez y su ministro de Gobernación han iniciado una persecución judicial contra Aldana.