sábado, diciembre 7, 2019

El actual contralor interino, Fernando Fernández, además de gozar de un buen puesto laboral, tiene también en sus manos un «poder político», ya que él es quien decide a quien de los candidatos entregarle la solvencia de cuentas que les permitan participar en el proceso electoral.

Fernández, tiene un nexo político con los dos bloques que tienen mayor fuerza dentro del Congreso, es decir, con el partido Frente de Convergencia Nacional (FCN-Nación) y con la Unidad Nacional de la Esperanza (UNE), y todo apunta que los diputados no han querido elegir al titular de la Contraloría General de Cuentas (CGC), porque usan como estrategia a Fernández para poder neutralizar y bloquear a sus contendientes políticos.

Vale recalcar que en el año 1995, Fernando Fernández, enfrentó una acusación según lo confirman los registros penales, de ahí surge la siguiente interrogante: ¿como puede alguien que llevó un proceso penal, asumir como contralor de honradez?.

No debería extrañarnos que Fernández este anteponiendo los intereses políticos de los candidatos de la FCN-Nación y de la UNE para favorecerlos electoralmente y busque afectar y bloquear la candidatura de Thelma Aldana, del Movimiento Semilla, quien cada vez toma más fuerza y simpatía entre los guatemaltecos.