lunes, octubre 14, 2019

El presidente de la República, Jimmy Morales, llegó a la presidencia del país bajo el lema: «Ni corrupto ni ladrón», haciendo la promesa de combatir la corrupción dispersa en todo el país, y por medio de la cual se había puesto fin a la presidencia de Otto Pérez Molina, quien fue destituido por estar involucrado junto con su exvicepresidenta en casos de corrupción.

Sin embargo, en una entrevista realizada por una cadena internacional, conducida por el periodista Jorge Ramos, el presidente Morales, al ser cuestionado por los actos de corrupción en los que se han visto envueltos su hermano, Samuel Morales y su hijo, José Manuel Morales, lo justifica diciendo que: «la corrupción es algo normal».

El presidente Morales, quien está en la última etapa de su gobierno, ha mostrado que ha sido incapaz de combatir la corrupción tal y como lo prometió durante su campaña presidencial y por lo cual, los guatemaltecos le dieron su voto.

Ahora, un 60% de los guatemaltecos consideran que los indices de corrupción lejos de disminuir se han incrementado por no existir voluntad para contrarrestarlo.